La ola de suicidios de France Télécom enciende todas las alarmas en Francia
¿El estrés laboral fomenta el suicidio?
Un trágico ‘efecto dominó’ sacude al país galo. La mayor empresa francesa de telecomunicaciones se ha convertido en foco de atención de sociólogos y psiquiatras de medio mundo tras la imparable oleada de suicidios por parte de sus trabajadores. La lista aumenta, y ya son 25 los empleados que no ven luz al final del túnel.

Francia atraviesa un período trágico y cuanto menos inquietante. La multinacional France Télécom ha sacado a la luz el efecto devastador que la presión laboral puede ejercer en los trabajadores, sobrepasados por una atmósfera opresiva de cambios empresariales. Pero, ¿qué impulsa a sus empleados a elegir el suicidio como única salida? ¿Es el estrés laboral el máximo detonante para tomar esta decisión?
‘Hay casos en que el trabajo da sentido a la vida ante la ausencia de otras motivaciones. De esta manera, la pérdida de trabajo es la pérdida del sentido de la vida. Pero en el suicido hay que tener en cuenta varios tipos de vulnerabilidad que pueden afectar previamente a la persona, de tipo biológico, psíquico, como tener trastornos mentales o rasgos de personalidad predisponentes, o social, como situaciones familiares en la que el sueldo es esencial, o falta de apoyo en su entorno próximo’, asegura el doctor especializado en Psiquiatría, Juan Molina.
Está claro que algo no funciona en el país galo. El suicidio es ya la tercera causa de muerte en Francia, sólo por detrás del cáncer y las enfermedades coronarias. Las estadísticas revelan que 26 franceses varones (y 9 ciudadanas francesas) de cada 100.000 cometen al año actos de muerte voluntaria, por lo que la trágica situación de France Télécom se correspondería, únicamente dentro de sus oficinas, con esa escalofriante cifra. Ante tal dramática coyuntura, los medios de comunicación no han dudado en tildar este panorama de ‘tragedia nacional’.
Una tragedia con antecedentes
Sin embargo, la historia de suicidios en el ámbito empresarial no es algo inédito en Francia. 2007 fue un año dramático para otras empresas multinacionales como las automovilísticas Renault -tres de sus empleados se suicidaron en apenas cinco meses-, Peugeot -seis de sus trabajadores- o la eléctrica EDF –cuatro de ellos-. Todos los fallecimientos se produjeron por sobrecarga en el trabajo, frustración y estrés laboral. Así lo confiesa el psiquiatra y psicoanalista francés, Christophe Dejours, autor de un estudio sobre el suicidio en el trabajo: ‘Los suicidios en la empresa, o consecuencia de problemas laborales, aparecieron en las sociedades industriales durante los años 90 del siglo pasado. Pero en Francia cobraron una importancia particular. En el año 2007 comenzamos a estudiar la gravedad del problema, con una serie de suicidios en cadena en grandes empresas como Renault, Peugeot, o EDF (empresa estatal de distribución de gas y electricidad). Años antes había comenzado a crecer el suicidio de policías’.
Una ‘reconversión’ empresarial en busca de la rentabilidad
Muchas son las especulaciones en torno a las razones desencadenantes de esta ‘maldición’, y entre ellas cobra un peso especial la modificación que ha sufrido la naturaleza organizativa de la empresa. France Télécom era, en su origen, monopolio del Estado pero en 1998 más de la mitad de la misma pasó a manos privadas. Esta reconversión sumerge a la multinacional en una batalla comercial donde la absoluta prioridad no es nada más que la rentabilidad. A partir de ese momento, su afán por conquistar el mercado mediante la regla del gasto mínimo y el máximo beneficio desencadena en una avalancha de más de 10.000 despidos entre 2006 y 2008.
Los sindicatos comienzan a denunciar las reestructuraciones y las presiones de las que son víctimas los empleados por parte de sus superiores, y les incitan a renunciar y combatir un creciente deterioro de las condiciones de trabajo.
De los más de 100.000 empleados que conforman la sede de París, la empresa cuenta todavía con 70.000 de los llamados trabajadores ‘antiguos’ –todos los suicidios forman parte de este colectivo originariamente funcionarial- que han visto empeoradas sus condiciones de trabajo con constantes cambios de turno y reorganizaciones internas. Un ‘tocar fondo’ que se ha materializado en suicidios ‘en directo’ mediante métodos de lo más sangrientos.
Carlos Prieto, profesor de Sociología de Rel. Laborales de la Universidad Complutense apunta que ‘el problema de FT ha sido el modo en que se ha desarrollado su privatización. La empresa no quiere conservar los contratos fijos y ha llevado a cabo pre-jubilaciones y bajas incentivadas. Aquellos que han sido más reacios a aceptarlas, han sufrido una violenta política de ‘mobbing’ (término inglés que hace referencia al acoso laboral o moral en el trabajo) con cambios constantes en horarios, jefes y departamentos. Están sujetos a mucha presión. En Francia, las empresas públicas han gozado desde siempre de un status laboral cuasi-funcionarial, y eso es lo que está cambiando’.
Michel, un técnico de la empresa, decidió acabar con su vida el día el pasado 13 de julio, día nacional en Francia. En su nota de despedida dejó este pavoroso testimonio: “Me suicido a causa de France Télécom. Es la única causa de mi muerte voluntaria. No puedo más con las urgencias permanentes, el trabajo excesivo, la ausencia de formación, la desorganización total de la empresa. Los directivos practican el “management” del terror. Esa manera de trabajo ha desorganizado mi vida, me ha perturbado. Me he convertido en una ruina, un desecho humano. Prefiero acabar. Poner fin a mi vida”.
A esta atmósfera irrespirable se une la nula confianza depositada en los sindicatos, a quienes los trabajadores consideran incapaces de resolver una situación en estado crítico. ‘El papel de los sindicatos es muy difícil porque han dejado de tener el grado de fuerza que tenían cuando la empresa era pública. Están a la defensiva y con pocas posibilidades’, puntualiza el sociólogo Carlos Prieto.
Con el fin de dar un vuelco esperanzador al asunto, el ministro de Trabajo francés, Xavier Darcos, ha reclamado a las compañías de más de mil empleados que negocien con los sindicatos medidas de prevención de estrés para evitar casos como éste.
España, víctima de la ‘lacra suicida’
Fuera de las fronteras francesas, el suicidio y las razones que abocan a su consecución son, cada vez más, tema de estudio y discusión entre los círculos especializados. Según se ha informado durante el Congreso de la Sociedad Española de Psiquiatría, celebrado del 19 al 23 de octubre en Madrid, en 2007 se produjeron en España más muertes por suicidio que por accidentes de carretera: 3.263 personas se quitaron la vida frente a las 2.741 que fallecieron en el asfalto ese mismo año. En vista de estas cifras, ¿qué falla en la sociedad actual?
‘El modelo "vulnerabilidad-estrés-afrontamiento" es la mejor herramienta para aproximarnos a este problema de una manera global. La pérdida laboral al igual que una enfermedad dolorosa, la pérdida de una persona querida o una quiebra económica entre otros múltiples factores vitales puede facilitar el suicidio como una salida al sufrimiento extremo que se siente’, añade el psiquiatra Juan Molina, uno de los presentes en el Congreso celebrado en Madrid, aunque apunta que ‘cada caso es distinto, algunos se producen de forma impulsiva y otros premeditadamente, cuando la desesperanza hace perder por completo las ganas de vivir’.
Fuente: Terra noticias.
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