Fuente: Lne.es
Estimada presidenta: El pasado viernes, cuando llegue a casa, abrí la carta que, como tantos otros años por estas mismas fechas, me envía el colegio. Datada a 4 de noviembre de 2007, comenzaba felicitando de corazón a los colegiados estas fiestas navideñas y deseando un prospero, feliz y tranquilo año 2008.
Pero, a continuación, en un segundo párrafo, el tono de la misiva se tornaba en cierta medida sombrío y particularmente sesgado, cuando usted pone en nuestro conocimiento, y cito textualmente: «? la normativa del Sespa publicada en el BOPA el 30 de noviembre de 2007, y que claramente incumple los acuerdos sindicales alcanzados y firmados sobre carrera profesional del 30 de octubre de 2006», añadiendo, más adelante: «Es, pues, necesario presentar los documentos normalizados y estar atentos a las indicaciones del Sindicato Médico, que nos dará instrucciones precisas de su cumplimentación, para que todos hagamos las cosas bien y no se produzcan confusiones». Más adelante continúa con un párrafo encabezado con un «Resumiendo» en el que en dos ocasiones reitera: «Atentos a las indicaciones del sindicato».
Con todo respeto, querida presidenta, el Ilustre Colegio Oficial de Médicos del Principado de Asturias es una institución a la que pertenecemos todos los médicos de nuestra comunidad, dado que hoy por hoy se trata de un requisito indispensable para el ejercicio de las profesiones colegiadas hallarse incorporado al colegio correspondiente, siendo conocido el contencioso que desde hace tiempo un cierto número de profesionales mantiene con el Colegio de Médicos en Asturias, en la defensa de lo que creen su derecho a la libre colegiación.
La esencia de una institución como la que usted preside es similar y podría, a modo de ejemplo, recordar, salvando las distancias, a la de la Corona en nuestro régimen constitucional, que debe ser respetada y acatada hasta por aquellos que no la asumen por entender que la forma monárquica no es el mejor de los sistemas para definir un moderno Estado constitucional democrático. Siguiendo el símil planteado, de la misma forma que sería impensable que en el discurso de Navidad de Su Majestad el Rey éste indicase a los ciudadanos que algunos preceptos legales incumplen determinados principios constitucionales, más increíble sería oírle animar a los ciudadanos a que estuviesen atentos a las indicaciones de un determinado partido político, cuando nuestro sistema es democrático y en él todas las opciones políticas, sean las que fueren, son igualmente legitimas siempre que respeten la ley.
En nuestra comunidad podrá comprobar también si sigue, y sé que lo hace, los avatares diarios de la mesa de negociación de la concertación social que reúne en estas fechas a la representación de los empresarios asturianos (FADE), al Gobierno autonómico y a las organizaciones sindicales (CC OO y UGT), que la participación plural es importante y decisiva. Del esfuerzo de estos encuentros multilaterales entre actores tan singulares y diferentes en su filosofía, génesis y ámbito de actuación, pero igualmente fundamentales en la cohesión de la sociedad asturiana, ha surgido hace ya cuatro años,el ADECE (Acuerdo para el Desarrollo Económico, la Competitividad y el Empleo) 200 -2007, cuyos ejes principales de actuación se centraron en las políticas de promoción económica de fomento del empleo y la formación profesional, de la seguridad y salud laboral, etcétera. Y que han favorecido los intereses de todos los ciudadanos, con un importante apartado de acuerdos por la defensa y sostenibilidad del sistema sanitario asturiano, es decir, con medidas que han tenido repercusión para los trabajadores y trabajadoras de la sanidad pública asturiana, incluidos, presidenta, nosotros, los médicos, que para organizaciones como UGT y algunas otras, y para cualquier persona que conozca nuestra realidad diaria, somos tan trabajadores como los de otras categorías o sectores diferentes, con dificultades y características peculiares, pero que obligan a un gran esfuerzo, atención y dedicación a las organizaciones sindicales y, en concreto, a la que yo pertenezco.
Con esto quiero decirle y enfatizar que en cualquier ámbito la apertura a la participación social y política, es decir, a la provisión de diferentes ideas y soluciones, no sólo es deseable, sino que es conveniente y mucho más en el de una institución como es el Colegio de Médicos, donde la representación social debería ser tenida en cuenta y respetada, al menos en voz, ya que no puede serlo en voto.
El Colegio de Médicos, nuestro colegio, debe ser una institución donde el respeto a la libertad individual de sus miembros debería ser «conditio sine qua non» y usted, presidenta, debería ser la primera en velar y garantizar dicha consideración y respeto a esos derechos, tanto en lo que concierne a la opción política, sindical como cultural, religiosa o de género, etcétera de los colegiados.
Por todo lo expresado, presidenta, la obligación de mantener una exquisita neutralidad en su quehacer representativo, en esta ocasión ha sido vulnerada por usted de forma subjetiva, gratuita y parcial. Espero y supongo que todo haya sido sólo un «lapsus calami» producto del ajetreo de la vida que llevamos y sin intencionalidad de ningún tipo y que será pronto corregido por usted para así dar la necesaria satisfacción a todos aquellos médicos que perteneciendo al colegio mantenemos nuestra legítima opción sindical.
Para finalizar, estimada presidenta, quiero darle desde el respeto y afecto que le tengo, si me lo acepta, un consejo: en lo sucesivo cuando quiera usted o sienta la necesidad de hacer consideraciones o recomendaciones de marcado carácter político, que entran dentro de la normal concurrencia del debate político o sindical, hágalas a título individual, como doña Carmen Rodríguez Menéndez, está en su derecho, o bien renuncie a su cargo de presidenta del colegio y hágalas dentro del marco de cualquier partido político u organización sindical, como aquella a la que recomienda presten atención sus colegiados, o a otras como a la que pertenece y representa este que firma.
Se despide, atentamente, deseándole para usted y los suyos una muy feliz Navidad y un prospero año 2008.
Andrés Treceño Vicente, médico colegiado n.º 4240, secretario de salud y servicios sociosanitarios de FSP-UGT-Asturias
Oviedo












