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| Cobertura de la red inalámbrica (urbana y rural) |
Unos días antes de este anuncio, el Consejo de Europa, también en mayo, se posicionaba en posturas similares, más tibias, pero menos “chocantes”, por cuanto que desde tiempo atrás el Parlamento había venido reconociendo, de forma más o menos directa, la relación entre salud y ondas, la electrohipersensibilidad, y la presión de los lobbies de la industria (para “retrasar” investigaciones promovidas por el Consejo, para introducir personas afines a sus intereses en puestos políticos o de salud de responsabilidad, etc.).
Desde hace años, numerosas organizaciones y asociaciones de vecinos, afectados y enfermos (de electrosensibilidad, cáncer, etc.); medios de comunicación (ej. Reportaje “Contracorriente”, de Documentos TV. TVE -1, 2, 3-) y ONGs de muchos países, vienen denunciando este tipo de prácticas también, tanto respecto a la OMS como del Consejo y Hasta ahora, se habían negado, a pesar de las numerosas investigaciones al respecto, por conflicto de intereses de los responsables de dichas políticas en la organización, como numerosas denuncias documentadas hna venido de diferentes colectivos y científicos independientes- proclive a las presiones de los lobbies
Este artículo tiene como objeto presentar los documentos oficiales clave, de carácter internacional que desde hace poco reconocen los efectos en la salud de los campos electromagnéticos, entre ellos, los que hemos comentado. Se trata de ondas que el ser humano ha expandido de forma invisible -pero global, masivamente y sin un mínimo de prudencia-, por todo el planeta, por lo que este reconocimiento internacional, es muy importante.
Los documentos que aquí ofrecemos son los textos completos, a menos que se especifique lo contrario; y en español, como mínimo (de no haberlos, en su idioma original). Se trata de textos de gran interés para difundir entre profesionales, afectados, interesados y escépticos, por cuanto que son documentos OFICIALES; que parten de entidades serias, públicas e INTERNACIONALES; “reacias” a reconocer lo que exponen; y en base a la EVIDENCIA CIENTÍFICA de que disponen, imposible ya de obviar, por mucho que la presión de la industria siga obstaculizando o ralentizando el reconocimiento y la toma de medidas, y evitando la aplicación del “principio de precaución”, mientas esa actitud les genera “réditos” y a los ciudadanos enfermedades y trastornos de diferente tipo..
En esta entrada podréis ver también -para no caer en la frustración que pueda generar la lectura de estos artículos, al no saber qué hacer ante ello-, una serie de pautas de protección contra los CEM básicas de interés, que os serán muy rápidas y fáciles de poner en práctica. Y en caso de que os interese profundizar en ello o tomar una actitud más activa, os paso una serie de enlaces en de la misma línea, que podéis consultar.
ÍNDICE
I.-Contaminación electromagnética y salud: llamadas de alerta desde la comunidad científica (p. 2)
II.-El debate general sobre os campos electromagnéticos y la implantación de sistemas sin hilos como el wi-fi (p. 8)
-A nivel internacional (p. 9)
-A nivel estatal (p. 12)
-A nivel gallego (p. 13)
III.-Alternativas al wi-fi (p. 14)
IV.- La autonomía de los centros de enseñanza (p. 15)
V.-Propuestas para reflexionar en el consejo escolar (p. 15)
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| Auricular "air tube" para móviles |
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Internet.- Por cable (el módem viene con opción de enchufarse a través de Ethernet -cable-). Desactivar el dispositivo de Wi-Fi del ordenador. Trabajar con ratón y teclado externo y a distancia del ordenador.
- Aparatos eléctricos.- Desconectar, mientras no se utilicen (incluido el cargador del móvil).
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Teléfonos móviles.- Utilizar lo mínimo y apagar tras su utilización. No contestar acercándolo al oído, sino a cierta distancia. Hablar lo imprescindible y con el móvil alejado del cuerpo (si no oyes a tu interlocutor, cómprate un auricular "air tube": son económicos).
- Hogar.- Envolver en papel de aluminio (también llamado "de plata", por su color) lo que sospechemos que puedan generar problemas. También, si es necesario, nuestra persona (por ejemplo, la cabeza; o un gorro por dentro, que habitualmente utilicemos) y/o las paredes y techos con problemas electromagnéticos (porque los notemos, o porque los midamos con aparatos).
- Telefonía.- Utilizar telefonía de cable, o full eco-dect.
- Dormitorio.- No utilizar relojes-despertador eléctricos. No tener nada enchufado en el dormitorio.
- Ropa/Telas.- No utilizar sintético porque favorece la electricidad estática. Utilizar ecológico, o al menos de algodón u otro material natural.
PARA AMPLIAR INFORMACIÓN:
Nota.- Entre otras cosas, el artículo ofrece un enlace al Servicio de Información sobre Instalaciones Radioeléctricas y Niveles de Exposición (estaciones de telefonía móvil de potencia de emisión SUPERIOR a 10 watios). El servicio lo ofrece la Secretaría de Estado de Telecomunicaciones y para la Sociedad de la Información, del Ministerio de Industria, Turismo y Comercio. Su utilidad radica en que es un buscador de estaciones de telefonía móvil por números de calle, que además ofrece el nivel de frecuencia "oficial" al que emiten (o sea, el que “informan” al Ministerio que emiten). Personalmente he comprobado que no siempre funciona bien y que además arroja algunos errores en los resultados (siempre quedando el número de antenas, y la distancia entre estas y el punto buscados, "menos" alarmantes de lo que son). Aún así, es muy recomendable su uso, como referencia. En caso de que tengamos constancia de una estación, y no aparezca en el mapa, quiere decir que es probable que pueda ser ilegal, por lo que podremos denunciarla, para que la quiten. Aunque se trate de la lucha de David contra Goliat, al menos podemos dejar constancia de nuestra queja y petición por escrito. Y si conocemos una asociación de vecinos preocupada por estos temas -o de afectados de EHS, o de otras patologías que sospechen que puedan estar provocadas por las antenas de telefonía móvil-, si son activos, contáctales para juntar fuerzas e información, con el fin de ser un grupo de presión más eficaz.
-“Ocupación, exposición laboral a radiaciones electromagnéticas y cáncer de mama” (E-book. Instituto de Salud Carlos III, Ministerio de Sanidad y Consumo. 2001).















