Porque en definitiva eso es lo que vamos a decidir mañana. Yo estaré de interventor en una mesa electoral en mi barrio. Todas las elecciones lo hago. Poco hago por el socialismo, pero esto si que lo hago siempre. Y como decía mañana decidimos entre un sistema inviable -los líderes que propugnan recortar gastos sociales hasta en lo que no reconocerían sino estuvieran tan exultantes seguros de su victoria como es con los más débiles (los dependientes) son realmente inviables- como reconoce abiertamente el señor Rajoy seguro de su victoria, que la Ley de Dependencia es inviable, o sea que es mejor abandonar al débil a su suerte. Debería de considerarse hasta una inmoralidad anti cristiana decir y hacer estas cosas sin ruborizarse además.
Entre este modelo de sociedad o el de sociedad sostenible, sin aceptar la imposición de los mercados de reducir el déficit y la deuda a costa de recortar los gastos sociales para los más débiles. Hay que buscar una sociedad sostenible que recorte el déficit y la deuda a base de reducir los "rescates" que piden los "corsarios" del siglo XXI por provocar una crisis e irse llenos de laureles encima. El de una sociedad basada en el Estado del Bienestar en el que más aporta a la colectividad quien más tiene. El fraude tributario, la economía sumergida, los repartos de beneficios de los mencionados "corsarios" modernos que además piden "rescate" para poder seguir repartiéndose el botín, sin importar nada el daño social que se pueda hacer. No basta con que no se conozca el programa de algún Partido. Sus declaraciones y sus comportamientos donde tienen el poder indican el modelo de sociedad inviable que preconizan.
Cada cual podrá enmascarar sus intenciones en declaraciones de "cambio" que no es el cambio de 1982 -quieren copiar eslóganes que eran reales- con cambios a volver a 1996 como alguien dice acertadamente en twitter hoy.
Porque de esto se trata el cambio. De volver a 1996 para poder terminar la subasta de lo público que no se pudo terminar en ocho años (anda que no tuvieron tiempo pero ¡como son los mejores!).
Se puede hasta enmascarar de no estar de acuerdo con el sistema como hace algún avispado "jurista" en tiempos vinculado al Opus, avalista del dictador que proclamó la independencia de Guinea, y luego del siguiente dictador actual. Pero lo que no cabrá el lunes es las lamentaciones por no haber optado por uno de los dos modelos sociales. No es verdad que no haya alternativa de modelos sociales para estas elecciones. A partir del lunes podemos tener un sistema sostenible o un sistema inviable y que hundirá a España, como al resto de Europa en la recesión y la quiebra económica que quiere el mercado internacional, dirigido desde otros centros de decisión fuera de Europa y fuera de España ciertamente.
Al final de la jornada electoral haré otra reflexión, hasta mañana que estaré todo el día dedicado a la supervisión democrática a la que me dedico cada cuatro años en las elecciones que son parte esencial de cualquier sistema democrático. Sin votación no hay sistema democrático. Lo demás son engaños.











