Esta es la primera pregunta que se me viene a la mente a la lectura de las noticias sobre la decisión del Tribunal Supremo de rechazar enjuiciar a los criminales franquistas. Me vienen muchas preguntas que irán saliendo a lo largo del comentario. Preguntas cansadas de no obtener una respuesta con tiempos concretos. Nunca es el momento de abordar lo que no prescribe. Por más que diga el Supremo que han prescrito determinados crímenes. ¿Prescriben los crímenes contra la humanidad? ¿Se opone el Supremo a la legislación internacional sobre la cuestión? ¿Se obstaculiza la apertura de las fosas porque sin cuerpo del delito no hay delito? Nunca prescriben estos crímenes y aunque se queden los descendientes directos sin resarción moral de los criímenes, lo mantendrán en su memoria los siguientes descendientes, y tarde o temprano tendrán que dar cuentas los criminales aun después de muertos y aquellos que han obstruido la justicia durante tantos años también. La justicia es o no es. Sin ser lego en la materia parece de lógica. Aunque un conocido abogado mío siempre me "lía" jurídicamente con estas cosas la justicia que no se atiene a la lógica no es justicia. Es otra cosa pero justicia no.
Se deriva la apertura de las Fosas Comunes a los Juzgados Locales. Se le "evita" a la Audiencia Nacional "ese trago" y de paso se evita enjuiciar a los criminales ¿De qué sirve que se reconozca como "legitima" (faltaría más que además dijeran que no es legítima) si acto seguido consideran prescritos los crímenes del franquismo? Ya hacía una pregunta al principio sobre los crímenes contra la humanidad y la legislación internacional al respecto. ¿Cómo se puede decir sin rubor que la Ley de Amnistía forma parte-así de sencillo- de nuestro ordenamiento jurídico? Una norma preconstitucional forma parte de nuestro ordenamiento jurídico ¡aberrante! Las ordenanzas del franquismo estuvieron conviviendo un tiempo con las normas constitucionales y nadie tuvo la osadía (menos aun quienes se encargan de "administrar justicia") de decir que aquellas formaban parte de nuestro ordenamiento jurídico. Antes al contrario se intentaban derogar lo antes posible con la plena convicción de que además de preconstitucionales eran anticonstitucionales. ¿Qué hace pensar que una Ley contra natura que pretende amnistiar los crímenes de guerra y contra la humanidad es parte de nuestro ordenamiento jurídico? Por ello que no se quieran abrir las fosas porque entonces la verdad histórica es que aparecen los cuerpos de los delitos mencionados y entonces la pretensión del Supremo quedarían no sólo en evidencia sino que cuestionaría seriamente a la Institución, o cuando menos a los que la componen actualmente (aunque las informaciones que aparecen en diferentes diarios digitales ya ponen bastante sobre aviso de quienes son los que están tomando decisiones tan aberrantes). Deben de explicar que es eso de que la verdad histórica no forma parte "del proceso penal", si lo que estamos hablando es de delitos, y de delitos tan graves como crímenes de guerra y contra la humanidad.
E incluyo al final de esta breve reflexión mía el pronunciamiento, en forma de carta dirigida al Tribunal Supremo, al respecto del premio Nobel de la Paz, Adolfo López Esquivel, recogido en el Diario El Plural:
Señores jueces del Tribunal Supremo de España
Con asombro e indignación recibimos la noticia de la condena al Juez Baltasar Garzón por ese alto tribunal, inhabilitándolo por 11 años de ejercer sus funciones y silenciarlo cuando trató de investigar los crímenes de lesa humanidad cometidos durante la dictadura del franquismo.
La decisión del tribunal fue semejante a un tsunami de impunidad para impedir el derecho del pueblo a la Verdad y la Justicia.
Durante décadas se silenció y ocultó el horror de los crímenes de la dictadura franquista en la guerra civil española; el secuestro, la desaparición y venta de niños, los fusilamientos, torturas y muertes; buscando borrar la memoria del pueblo.
Señores jueces, tengo que decirles que olvidaron que la luz no es para ponerla debajo de la mesa, sino que debe estar por encima de todo para iluminar la vida y memoria del pueblo. Lamentablemente ustedes resquebrajaron la justicia y dañaron profundamente al pueblo español y a la humanidad. Condenaron al juez Garzón antes de juzgarlo.
El juez Baltasar Garzón tuvo el coraje de investigar y luchar contra la impunidad; cuando se cerraron las puertas de la justicia, para juzgar a los genocidas de la dictadura militar en la Argentina. No deben olvidar señores jueces, que la justicia no tiene fronteras cuando se trata de crímenes de lesa humanidad, aún en España y recordar que no toda ley es justa, las leyes injustas deben ser desobedecidas hasta su total nulidad.
El Ministro de la Corte Suprema de Justicia de Argentina, Raúl Zaffaroni expresa, refiriéndose a la situación del juez Garzón que: “hay dos independencias de los jueces, una externa, que es el judicial que reciba presiones de facto de poderes como el económico y político; y una interna, que hay que preservar para que el juez no reciba presiones de los propios órganos del Poder Judicial”. Esto último es lo que garantiza la autonomía del juez de interpretar el derecho, de lo contrario todos los jueces se convierten en empleados o amanuenses del órgano supremo” y continúa el ministro: No se puede imponer una dictadura ideológica desde un cuerpo colegiado supremo. Eso es creer que el Poder Judicial es un “ejército”.
Señores del Tribunal Supremo, dignifiquen la justicia, no la maltraten, ni la denigren, revean la sentencia dictada contra el juez Garzón y será Justicia.
Les reitero mi saludo y esperamos que actúen con equidad.
Adolfo Pérez Esquivel













