Con este titular muchos pensarán cuan contradictorio es el asunto. Y sin embargo no lo es. Pues como diría aquel escritor de teatro cómico español: Los extremeños se tocan (por aquello de que los extremos se parecen y si estos son totalitarios más aún). El caso es que el Diario Médico nos recuerda a quienes lo leemos (a veces pienso para qué) del grupo El Mundo -digo yo que incluso es posible que en evidente traición de inconsciente- la motivación real del PP para evitar a toda costa que alguien demostrará que hay otras vías que “manos tijeras” en las cuentas públicas y “ensañadas” con todo lo público. No hay más que leer el artículo.
Bajo el titular de que el Constitucional admite a trámite el recurso a la subasta andaluza, con bastante mala intención hace comparaciones (cada cual que utilice el dicho si quiere) entre Galicia y Andalucía en cuanto a catálogo de medicamentos y subasta de precios de salida de los medicamentos. Ya son ganas de apurar para manipular la información. Enjuicia antes de saber el efecto que tendrá -si alguna vez el filibusterismo político permite que la medida se ponga en práctica- con aquello de “si el perjuicio que tendría volver a poner en marcha la subasta…”, entrando en clara contradicción, además, con el final del artículo en el que viene a reconocer que la medida andaluza hasta es buena.
Todo el artículo viene a evidenciar las verdaderas intenciones del PP, como ya he dicho, y por si acaso se quiere curar en salud comparando “churras con merinas” con “el recurso sobre el catálogo gallego de medicamentos…” por no ver justificadas la necesidad de medidas cautelares. Luego está claro el filibusterismo político. No dejar a los demás desarrollar su política, pero no hacer tampoco la propia pues, entre otras, no la tienen.
Luego que si la invasión competencial. Y lo de Galicia evidentemente si lo era pues era elaborar un catálogo. No organizar una subasta de precios sobre el catálogo estatal. Que no es lo mismo, por más que se quiera manipular. Pero invadir competencias, o saltarse las Leyes de Bases de obligado cumplimiento para todas las Autonomías, como ha sido el caso reiterado y contumaz de la Comunidad de Madrid en la anterior legislatura estatal, eso ni lo comentan. Se nota la “orientación” manipuladora.
Las “consecuencias” actuales (estos manipuladores pretenden minimizarlas después de que ha sido la propia derecha la encargada de “minimizar” las consecuencias) son escasas por la “hábil” acción gubernamental con los laboratorios para que no cumpliesen con las obligaciones adquiridas con el compromiso de éstos con la Junta de Andalucía. Así que el plantón de los siete laboratorios en otras circunstancias habrían llevado aparejada una sanción administrativa seria. En este caso, como se trataba de reventar la política de la Junta de Andalucía se aplaude esta práctica cuando menos irregular.
No hay que ufanarse tanto de que no se puedan convocar, o que supuestamente sean poco efectivas éstas en el futuro, pues al no haberse puesto en práctica es hacer ciencia ficción. Pero además, insisto, se contradice con el final del artículo, con lo del precio seleccionado que parece que es “semejante a la subasta andaluza”, “pero con carácter nacional”.
Las restantes y escuálidas argumentaciones las podéis leer en el enlace pinchando la imagen del principio. Sólo me queda decir volviendo al principio que si Stalin levantara la cabeza, lo mismo comprobaba que eliminar físicamente a los oponentes, poniéndolos como enemigos de la revolución, para luego acto seguido poner en práctica los planteamientos que éstos defendían, lo mismo ni era necesario. Con un continuo filibusterismo político bien “machaconeado” al final y “comoquiera” que “la subasta andaluza” ha quedado “superada por la realidad” de la obstrucción sistemática de una idea que no era del PP (no se si tienen alguna), del “real decreto” que “parece un sistema semajante” al andaluz pero “con carácter nacional”, le habría bastado a aquel ciudadano georgiano. Y es que, efectivamente, los extremos políticos se parecen demasiado….
Un rojillo infiltrado en el ático












