La oposición en bloque se niega a escuchar a la viceconsejera y anula la comparecencia
El consejero de Sanidad, Javier Fernández-Lasquetty, no se ha presentado esta tarde en la Comisión de Sanidad de la Asamblea de Madrid para comparecer y dar explicaciones sobre el escándalo de los ensayos clínicos ilegales en el hospital público Carlos III de Madrid. En su lugar ha enviado a la viceconsejera de Ordenación Sanitaria e Infraestructuras, Belén Prado, que no ha llegado a abrir la boca, dado que los tres grupos de la oposición en bloque se han negado a aceptar la delegación del consejero.
El portavoz de Sanidad de UPyD, Enrique Normand, ha calificado de "fraude democrático" la sustitución del consejero por la viceconsejera. "Creemos que lo que ha sucedido es muy grave y que no se han investigado todas las ramificaciones. El consejero debería dar la cara", ha asegurado. "No procede celebrar esta comparecencia", ha añadido.
El portavoz del PSOE, José Manuel Freire, y el de IU, Rubén Bejarano, han estado de acuerdo y han protestado porque el proceso seguido para sustituir al consejero incumple el reglamento de la Asamblea, que en su artículo 209 permite la delegación, pero obliga a que previamente lo autorice la mesa de la comisión correspondiente. "Esta mesa, como usted sabe, señora presidenta, no se ha reunido"; ha espetado Normand.
La presidenta de la comisión ha consultado con un letrado de la cámara allí mismo y han decidido reunirse y votar, lo que la oposición ha considerado fraudulento. "Retiramos el punto del día", han coincidido los tres. La viceconsejera se ha levantado y ha salido. "No voy a hacer declaraciones", ha dicho a la prensa a la salida de la sala de comisiones.
"Si hubieran pedido la comparecencia del consejero en pleno se hubieran asegurado la presencia de Lasquetty", ha asegurado un portavoz del grupo municipal popular. "Delegar en otro alto cargo es muy habitual, y la mesa no se reúne antes para aprobarlo; nunca había pasado nada hasta hoy", ha añadido.
Según el orden del día, Lasquetty comparecía esta tarde en la Asamblea para hablar sobre las prácticas de Vicente Soriano, médico del hospital público Carlos III de Madrid expedientado por llevar a cabo ensayos clínicos con pacientes de VIH sin permiso y sin el consentimiento de los enfermos.
Los tres grupos de la oposición habían pedido su presencia en la Comisión de Sanidad para que precise en qué ha consistido el papel de la Consejería en este caso, desvelado por EL PAÍS. Los inspectores de Sanidad detectaron diversas infracciones en las prácticas de Soriano, cuatro de ellas consideradas “muy graves”, según el informe final de inspección al que tuvo acceso este diario.
Tanto UPyD como el grupo socialista habían pedido la presencia del consejero en la comisión para preguntarle por el escándalo. “Queremos que aclare lo que sucedió en el Carlos III. Entre otras cosas, nos preguntamos qué apoyo económico tuvieron esos ensayos y desde cuándo la Consejería de Sanidad sabía lo que allí estaba ocurriendo”, señaló el diputado socialista José Manuel Freire.
De acuerdo con el informe de la inspección, Soriano realizó los ensayos con los pacientes del hospital sin obtener autorización de la Agencia Española del Medicamento, como es preceptivo. Ni siquiera la solicitó. Y tampoco contaba con el visto bueno del Comité Ético de Investigación Clínica (Ceic) del hospital, algo necesario cuando se inicia un ensayo con medicamentos como los que él llevó a cabo.
Soriano sigue con sus actividades habituales en el hospital Carlos III. La Consejería de Sanidad madrileña abrió expediente sancionador y lo resolvió en octubre de 2011 imponiendo una sanción económica por vía administrativa de 216.000 euros. Soriano recurrió al Tribunal Superior de Justicia de Madrid, que decretó como medida cautelar que no pagara la multa hasta que se resuelva el procedimiento. El caso puede tardar aún año y medio en resolverse por la vía contencioso-administrativa.











