Difícil y peligroso, como dice la pancarta de la foto de hoy en la que pocos miles de ciudadanos (se ve que preocupa más que ganara la seleccion española -contra gustos no hay nada escrito- que los servicios públicos se vayan al garete estampa real de un país y lo demás son aparatos discursales a los cuatro vientos) han comenzado a movilizarse contra el desguace final de los Servicios Públicos en la Comunidad de Madrid. Así hay que verlo: Como el desguace final de los Servicios Públicos. El que no lo quiera ver así o no es de izquierdas -ende progreso- o es un insensato, trivial, aventurero y oportunista que se apunta al sol que más calienta.
No podemos seguir con dispersión de fuerzas. La derecha está en la cresta de la ola. La izquierda empotrada contra el fondo del océano y dándose jironazos unos a otros a ver quien tiene el marchamo, quien "tiene más tirón" o cosas similares. Vale ya de esto; vale ya de gilipolleces y de infantilismos. Como dice otra pancarta muy significativa: La línea del PP – 2012: Esperanza – privatización haciendo una alegoría al metro os dejamos con la foto.
Quien quiera ver más tiene nuestra galería de fotos. Seguiremos haciendo más comentarios (esperamos que con más esperanza de dar al traste con las intenciones de la derechona) sobre el proceso de movilizaciones que desde aquí invitamos a que sean masivas, sin pretensiones de nadie porque las conquistas sociales son de TODA la ciudadanía de progreso de este país sin excepciones, sin que sobre nadie y sin que nadie se crea más que nadie. La prepotencia y la soberbia se la dejemos a la derechona que es su patrimonio cultural y social.
La ciudadanía desde abajo debemos de exigir sin excepciones a Partidos Políticos, Sindicatos, Movimientos Sociales y nuevas formas organizativas si quieren ser verdaderamente alternativas y no quedarse en la declaración de serlo, que están con el progreso, con el cambio social, con la defensa del Estado del Bienestar apoyado en los Servicios Públicos que aparquen suspicacias, que aparquen "diferencias" que no son de interés para la ciudadanía y que hagan frente común a la derecha en su ataque final a todas las conquistas sociales de los últimos 30 años. Que no se quejen si no que otra parte de la ciudadanía sin un arraigo en la reivindicación de mejoras sociales se refugie en el opio franquista del pan y deporte. Es lo menos grave que nos puede pasar con el neofranquismo que se puede venir encima. Al tiempo












