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| María Jesús Montero |
Los técnicos autonómicos que, el miércoles, prepararon con el Ministerio de Sanidad la próxima reunión de Consejo Interterritorial, prevista para el día 27, recibieron sobre la marcha los documentos sobre el reembolso de los nuevos copagos en farmacia y sobre el cambio del modelo de aseguramiento. Fuentes autonómicas hablan de "el lío" que todavía existe en ambas cuestiones. Por un lado, critican falta de "criterios homogéneos" para aplicar el nuevo modelo de aseguramiento y, por otro, las dificultades administrativas relacionadas con el nuevo copago farmacéutico. Cataluña, que acaba de implantar la tasa de un euro por receta, expresó la dificultad de hacer 400.000 reembolsos anuales con la nueva norma. Si la fórmula será a través de una transferencia bancaria, tendrá al menos un coste administrativo.
Opciones de Andalucía y País Vasco
Frente a estas medidas, dos comunidades han presentado alternativas. El gobierno del País Vasco no va a aplicar el nuevo copago; prepara un decreto para que la prestación farmacéutica siga en las mismas condiciones actuales para pensionistas y activos, con la salvedad de liberar del pago de las medicinas a parados de larga duración y personas que reciben pensiones no contributivas.
En Andalucía, la Consejera de Sanidad anunció que el copago a los pensionsistas les será reintegrado si supera los topes descritos por decreto, a través de la estrategia digital Dirayaa. Este sistema permite cruzar directamente los datos clínicos de los pacientes andaluces con la información económica y laboral del Instituto Nacional de la Seguridad Social. Esto significa que Salud podrá cada mes actualizar en qué situación laboral se encuentra el ciudadano y hasta cuánto le corresponde pagar antes de que vaya a la farmacia.
Medidas andaluzas
Según informa la Junta de Andalucía, de esta manera, va a trabajar para que la entrada en vigor del Decreto Ley de Medidas Urgentes para garantizar la sostenibilidad del Sistema Nacional de Salud "cause el menor impacto posible en la economía de las personas que reciben una pensión o se encuentren en desempleo". Por un lado, porque evita al paciente tener que reclamar el dinero que cada mes haya excedido del tope que le corresponda y esperar seis meses la devolución y, por otro, porque minimiza el coste de los trámites burocráticos necesarios para ejecutar los abonos. La consejería calcula que cerca de medio millón de pensionistas andaluces mayores de 65 años consume más de cinco recetas al mes.
La administración andaluza aporta un ejemplo: ejemplo; una persona pensionista que padezca Alzheimer, hiperplasia benigna de próstata, insuficiencia cardíaca, EPOC y diabetes, que además requiera de absorbentes y tiras reactivas, tendría que abonar más de 42 euros al mes por los 22 medicamentos necesarios para controlar estas enfermedades (el 10% del coste total del tratamiento, estimado en 424 euros mensuales). Salud evitará a este paciente tener que esperar más de medio año para que le devuelvan los 204 euros extra que pagará por seis meses de tratamiento (34 euros superan el tope cada mes), teniendo en cuenta que por su nivel de renta le corresponden pagar ocho euros mensuales. El sistema Receta XXI de la comunidad detectará cuándo ha llegado al pago de esos ocho euros impuestos por el Gobierno central e informará a la oficina de farmacia de que no tiene que seguir cobrando al usuario ese mes.










