Nota Editorial: Y el asunto de las recetas que para los enfermos crónicos se pone cuesta arriba (por decirlo suave) a partir de la próxima semana.
Del renovado despotismo ilustrado de la Administración Pública
A la hora de gobernar, y dado que los nuevos gestores de la asistencia sanitaria parecen saberlo todo, han decidido sacar adelante las medidas para resolver los problemas sin contar con los representados. Basta analizar toda la información sobre el proyecto de reforma que lo hizo tan mal el Ministerio de Sanidad que, al final, tuvo que dar fe de sus errores en seis páginas del BOE, porque hasta había faltas significativas de sintaxis y ortografía. Y así sigue pasando; por ejemplo, después de los elogios que suelen hacer los políticos de los profesionales sanitarios, estos no dejan de quejarse de que no se les consulta a la hora de adoptar decisiones, como pueden ser la organización de los servicios mínimos en una jornada de huelga. Lamentable.
Los farmacéuticos se preparan para lo que se les viene encima
A la vista de lo que se les viene encima a las oficinas de farmacia, FEFE, una de las empresariales del sector ha remitido una especie de cartel para que se coloque en los establecimientos a fin de que los usuarios tengan sobre todo clara una cosa, que en ningún caso la farmacia puede hacerse cargo de las aportaciones que corresponden a los usuarios.
Tampoco las residencias saben qué hacer con las recetas a partir de julio
La Asociación Empresarial de Residencias y Servicios a Personas Dependientes de la Comunidad Valenciana (AERTE) ha informado públicamente que los usuarios de los centros que agrupa se encuentran en una situación de desconcierto e incertidumbre sobre la aplicación del Real Decreto Ley 16/2012, por el que se cambia el modelo de aportación por los medicamentos y establece el copago para los pensionistas que, hasta ahora, no realizaban aportación alguna a la hora de conseguir sus recetas. La citada asociación anda un tanto desconcertada porque, aunque han solicitado reiteradamente información a la Consejería de Sanidad, todavía no han obtenido respuestas.
El nuevo hospital de Vigo mantiene divididos al ayuntamiento y la Consejería de Sanidad de Galicia
En la última reunión de la Comisión para la construcción del nuevo Hospital de Vigo, los representantes del ayuntamiento vigués dieron a conocer la intención del organismo municipal de denunciar el convenio marco de colaboración para la construcción del nuevo hospital y la dotación de sus infraestructuras, por considerarlo lesivo para la ciudadanía de Vigo, algo que parece poner de los nervios a los representantes de la Consejería y del Sergas. Y es que, según parece, el Ayuntamiento se considera engañado, porque el acuerdo firmado en 2006 no estaba acompañado de dotación presupuestaria ni de memoria justificativa.











