SE ELIMINAN, ENTRE OTRAS, LAS REFERENCIAS A LA REALIDAD LGTB
Ganan Ratzinger, Rouco y la ultraderecha: adiós a Educación para Ciudadanía
SÁBADO, 4 DE AGOSTO DE 2012 PERICO ECHEVARRÍA
La organización religiosa dirigida por el alemán Joseph Ratzinger y la ultraderecha más recalcitrante de nuestro país pueden sentirse satisfechas. El Ministro de Educación, José Ignacio Wert, que como tertuliano antes de entrar en el Gobierno ya había manifestado el escozor que la asignatura provocaba a ciertos sectores ultraconservadores, logró ayer que la asignatura de Educación para la Ciudadanía, que no lograron tumbar en los tribunales, desaparezca del currículo escolar como fue concebida.
Que España está de factointervenida y dirigida desde el exterior de nuestras fronteras parece cada una vez una realidad más plausible. Las políticas económicas son dictadas por la derecha empresarial europea a través de la canciller alemana Angela Merkel, nuestras relaciones exteriores son gestionadas por el primer ministro italiano Mario Monti, y las políticas sociales y educativas, como vamos comprobando cada día, parecen ser ordendas por el líder del minúsculo Estado Vaticano, Joseph Ratzinger.
Así, el Consejo de Ministros aprobó ayer un real decreto por el que modifica otros de 2006 –enseñanzas mínimas de la educación Primaria y Secundaria–, con el objetivo de introducir cambios en los contenidos de la asignatura de Educación para la Ciudadanía y los Derechos Humanos (EpC), y con el que se inicia el desmantelamiento de la asignatura como fue concebida por los gobiernos socialistas de José Luís Rodríguez Zapatero. Tal y como se venía exigiendo desde la plaza de San Pedro del Vaticano, donde ni se producen familias, ni se genera población infantil o en edad escolar, pero desde donde, en nombre de la fe, se imponen los criterios morales de una organización religiosa a todo un estado extranjero, como lo es España con respecto al pequeño estado de la curia católica.
Desde su inclusión en el currículo escolar de los alumnos de primaria y secundaria, EpC se había convertido en motivo de las más duras batallas de la ultraderecha, apoyada por la organización de Joseph Ratzinger y su ministro plenipontenciario en España, Rouco Varela, que nunca vieron con buenos ojos que en nuestros colegios se pudieran impartir en libertad enseñanzas que reconozcan realidades sociales como la diversidad sexual, las diferentes formas de familia, las referencias a los afectos y emociones, las relaciones entre hombres y mujeres, a los prejuicios sociales, racistas, xenófobos o sexistas, a la pobreza en el mundo, a la ´feminización´ de la misma, o a la falta de acceso a la educación como fuente de pobreza, entre otros asuntos.
Una actitud que había sido denunciada especialmente por los colectivos LGTB, que habían considerado un tímido y positivo paso, aunque insuficiente, que actitudes como la homofobia, la bifobia o la transfobia y sus consecuencias se estudiaran en los centros escolares. Era, sin duda, un buen comienzo para acabar con actitudes que todavía siguen creando grandes problemas a los jóvenes homosexuales y transexuales, o a los hijos de estos, lo que nunca fue visto por un partido que mantiene el recurso contra el matrimonio igualitario en el Tribunal Constitucional y en el que muchos de sus dirigentes se refieren a la realidad de la diversidad sexual, haciendo gala de la más supina ignorancia, voluntaria o involuntaria, como “ideología de género”
La materia, en tanto el Gobierno diseña su total eliminación, podrá impartirse el próximo curso 2012-2013 con las modificaciones anunciados el pasado mes de mayo por el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte, que se concretan en la eliminación de lo que el PP considera "cuestiones controvertidas y susceptibles de caer en el adoctrinamiento ideológico" y limitarla a la enseñanza de "valores cívicos y constitucionales".
Según argumenta el Ejecutivo en el texto aprobado, la asignatura ha sido un "tema de conflicto desde su origen", por entender un sector "importante" de la población española que su contenido atentaba contra ciertos principios constitucionales. "Este Gobierno defiende el respeto a la libertad de enseñanza y, consiguientemente, al derecho de los padres a educar a sus hijos conforme a sus convicciones filosóficas, religiosas o morales (artículo 27 de la Constitución)", asevera. Lo que no parece estar dispuesto a garantizar el Gobierno del PP es el derecho a una educación en valores universales a la que los niños y jóvenes tienen también derecho, incluso a pesar de la ideología de sus padres. El Gobierno no ignora que evitar “temas controvertidos” para su radical ideología conservadora, es otra forma de adoctrinamiento, pero en su habitual sumisión a las organizaciones religiosas más radicales, como la católica, o a grupos de pretendida defensa a la familia “tradicional”, y de virulento ataque a otras formas de familias, prefiere negar la posibilidad de los alumnos españoles se enfrente a la vida con pleno conocimiento de su realidad social.
Este cambio es el primer paso para la práctica eliminación de EpC del currículo del alumnado español en el curso 2013-2014, pero para ello hay que reformar la actual Ley Orgánica de Educación (LOE). El departamento de José Ignacio Wert quiere retirar la asignatura de Primaria y Bachillerato y que sólo se enseñe en un curso de la ESO, una iniciativa que tiene previsto materializar con la ´Ley Orgánica de Mejora de la Calidad´.
NUEVOS TEMAS, VERSIÓN PP
La versión pepera de Eduación para la Ciudadanía, en tanto en cuanto el Gobierno decide su eliminación total, ampliará los contenidos relacionados con la corresponsabilidad en las tareas domésticas y cuidado de la familia, los hábitos saludables relacionados con la alimentación y el deporte, la convivencia en la familia, colegio o barrio y localidad. Además, se incluirán temas relacionados con “la iniciativa privada en la vida económica y social, derechos y deberes en la Constitución, los servicios públicos y bienes comunes, y la contribución de los ciudadanos a través de los impuestos”.
En Secundaria, Educación pretende que los contenidos se centren principalmente la promoción de los derechos, deberes y libertades que garantizan los regímenes democráticos, la creación de normas jurídicas según la Constitución, el funcionamiento del sistema electoral y de los partidos políticos, las teorías éticas y los derechos humanos, la superación de conflictos, la igualdad de derechos y oportunidades entre hombres y mujeres o la tolerancia y la aceptación de las minorías y de las culturas diversas.
El Gobierno está dispuesto a educar ciudadanos bien formados en teoría empresarial y creación de beneficios, pero en ningún modo sobre comportamientos que inducen a la marginación de las personas del colectivo LGTB o de algunas minorías sociales. Al fin y al cabo, como ya ha adelantado el Consejero de Economía de la Comunidad de Madrid, Percival Manglano, algunos sectores del PP ni siquiera creen que la educación no obligatoria pueda ser gratuita.












