Hacía tiempo que no escribíamos algo en la sección de Mirada crítica. Seguramente porque hay tantas cosas en la prensa actualmente para ser miradas de forma crítica que no sabíamos por donde empezar. Últimamente nuestra "musa" para mirada crítica -CLÍNICO EXPRESIÓN- nos parecía que un espacio de propaganda y autobombo de la Gestión del actual equipo directivo no es el mejor vehículo de expresar la profesionalidad de los trabajadores de la Institución, por más que lo diga el gestor del Hospital Público madrileño, y también nos parecía y nos sigue pareciendo que con la que está cayendo de crisis hay que recortar los gastos innecesarios que como gusta de decir en su epistolario el Gerente, "no hay que desperdiciar en ningún caso". Menos en cosas que son un símbolo del gasto suntuario totalmente innecesario.
De la poca relevancia informativa que tiene tan costoso ejemplar de propaganda impresa, la da las pocas referencias que se encuentra, tanto en la prensa, como en los buscadores de Internet. Eso también nos ha dado que pensar que con nuestros comentarios le dábamos una importancia al autobombo realmente inmerecida.
Pero a veces el lenguaje críptico de quien gusta de epistolar en tan sólo una dirección con lo que tenga de lectores, se encuentran joyas como ésta que traemos hoy, a la que hemos dado titular tan sugerente.
Todo lo que dice nuestro epistolador preferido siempre hay que leerlo entre líneas. Todo lleva múltiples interpretaciones, aunque un sólo fin.
Así después de un enigmático arranque con las vacaciones de los trabajadores, ya que nadie duda -se supone- de que las vacaciones son un merecido descanso de los trabajadores ¿O sí?; después de ese enigmático arranque, decíamos, viene a reconocer que la administración del PP preve un "otoño calentito". Lo mismo no se lo merece por lo que luego explica en sus siempre jugosas misivas unidireccionales (el nombre de carta viene de la práctica de la correspondencia y aquí no hay correspondencia -sólo alguien que escribe sin la posibilidad de ser correspondido-). Complicado como reconoce también por los recortes hechos por ellos y por nadie más cuando dice eso de "aspectos macroeconómicos y financieros del país".
Comienza a avisar de lo que se puede venir con aquello de la "eficiencia" que se deriva de los recortes (la eficiencia debe ser algo permanente independientemente de vacas gordas o vacas flacas). De ese recorte de recursos, reconoce que no se va "sustraer" el Hospital Clínico San Carlos.
En el tercer párrafo pretende salir airoso de la denuncia de la prensa mayoritaria sobre problemas con la medicación en el Hospital para determinadas enfermedades o situaciones vitales. Dice que no hay que desperdiciar recursos, pero calla que en el área única se están derivando muchas pruebas diagnósticas a clínicas concertadas, con lo que eso supone de inyección de dinero público en el sector privado, que se podría utilizar directamente en lo público. Para pensar dónde está la eficiencia en ello.
Dice algo desconcertante en el quinto párrafo cuando opina que es importante "la persecución de la seguridad del paciente" ¿?
Y cuestiona que los profesionales tengan en su comportamiento "medidas potenciadoras de la calidad". Esto sería suficiente para que la Consejería de Sanidad cuestionase su continuidad en el cargo. Manera rara es de animar la profesionalidad de los trabajadores, si a continuación se dice que no se trabaja con todas las medidas potenciadoras de la calidad.
Pero no contento con eso vuelve con sus dudas hacia los trabajadores. Dice textualmente (todo lo que vamos extrayendo es textual y por tanto dentro del contexto de la epístola) "el respeto y el trato correcto a nuestros pacientes, que es lo que nos legitima como hospital y lo que nos enriquece como profesionales sanitarios" ¿Había dudado alguien de la profesionalidad de los trabajadores del Hospital Clínico San Carlos para que diga esto? Al parecer sólo él por lo que viene a decir en otro párrafo posterior, en el que evidencia además falta de respeto porque los trabajadores puedan protestar por algo que les parezca injusto, intentando indisponer a los trabajadores con unos usuarios que siempre están del lado de lo mejor que tiene todavía la Sanidad Pública: sus profesionales. Y todavía sigue de Gerente, y además escribiendo cartas como ésta.
¿Duda de la afectividad de los trabajadores cuando dice lo que ya hacen los trabajadores en cada minuto y en cada acción de asistencia con los pacientes y familiares? ¿Son consejos o es otra cosa porque en el siguiente párrafo se ve a donde quiere ir a parar como ya decíamos antes?
¿Qué tendrá que ver el acto reivindicativo de los trabajadores con su actitud con los usuarios si cada vez los usuarios que son trabajadores como lo son los empleados públicos, son más solidarios con los trabajadores pues ven que se desviven por ellos por más que sus responsables se empeñen en recortar cada vez más las plantillas, incrementar las horas de trabajo y reducir salarios?
Y remata su buena disposición hacia los trabajadores de los cuales debiera ser responsable sin lenguaje doble o triple, dudando de que hasta ahora los trabajadores no den una lección diaria de profesionalidad en el cotidiano vivir del Hospital, aunque intenta arreglarlo poniendo la puntilla con un críptico "como siempre lo hemos hecho" dando la posibilidad a creer quien lea esto que incluso pudieran dejar de hacerlo. Realmente no tiene desperdicio el escrito que refleja la visión que tiene de lo público este alto cargo de la Administración Pública. Si quereis leer la carta no teneis más que pinchar en la imagen o en el icono del final de este comentario.
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