Jose Antonio Alonso ha tenido un negocio tradicional y ahora está desarrollando un sitio web de venta por Internet de servicios wellness: bienestar, belleza y salud en el que hay de todo, desde un hotel spa a una manicura pasando por una clínica de estética. Hablamos con él sobre si de verdad existe un doble mundo para las ventas, si Internet es el futuro y si España tiene salida de la crisis a través de la Red.
Diario Progresista.- Muchos dicen que el único sector que crece es el de los negocios en Internet, ¿es realmente así?
José Antonio Alonso.- Yo no diría que es el único sector que crece, pero lo que es indudable es que las nuevas tecnologías están facilitando nuevos hábitos de compra a todos. Eso es Internet, una forma distinta de comprar. Imagino que si El Corte Inglés vende más Internet, venderá menos en las tiendas.
dP.- ¿Hay más facilidades para montar una empresa en Internet que una tradicional?
JAA.- Yo he tenido ambos casos y hay dos áreas a tener en cuenta: la administrativa y la del negocio en si. La administrativa no hay ninguna diferencia sustancial, pero en la de negocio hay algunas. En Internet con un ordenador y un teléfono puedes tener todo y en un negocio tradicional para empezar necesitas un local y todo lo que ellos conlleva. El resto es todo igual: atención al público, proveedores, impuestos … También cambia mucho dependiendo del tipo de negocio.
dP.- ¿Cómo son las ventas por Internet? ¿Hay cada vez más seguridad en la compras, en los procesos de ventas y por tanto más mercado?
JAA.- Si, ese aspecto ha mejorado bastante. Todas las empresas online tienen unas responsabilidades frente a los consumidores y organizaciones como Confianza Online han ayudado bastante. Pero hay una queja habitual y es que muchas empresas tienen problema con los bancos a la hora de instalar sus plataformas de pago en las páginas web. Es una pena que pase esto, pero es un hecho.
dP.- ¿Se podría decir que desde la llegada de Internet se compra más o se compra lo mismo sólo que ahora hay un porcentaje que antes se hacía en tienda que ya es “virtual?
JAA.- Yo no tengo datos de lo que deja de venderse en la parte off-line de los negocios, pero es evidente que si ni somos más ni más ricos, es lógico que lo que se está creciendo online se está perdiendo offline. Es un cambio de hábitos, nada más.
Lo que Internet realmente ofrece es la oportunidad de mejorar procesos de producción, comunicación y comercialización. Y por lo tanto nuevas oportunidades de negocio. Otro aspecto muy importante es la exportación. Yo creo que estas son las dos claves.
dP.- Te embarcas en un proyecto de promoción de turismo wellness, de servicios de bienestar… Con esta crisis ¿Hay espacio para la inversión en turismo y servicios de “placer”?
JAA.- Todos los sectores lo están pasando mal, pero por otro lado siempre hay espacio para innovar. En 1899 querían cerrar la oficina de patentes de Estados Unidos porque decían que todo lo que podía inventarse ya se ha inventado. Creo que esa anécdota lo explica todo. Siempre hay alguien que viene por detrás que va a mejorarte en algún aspecto, por lo que siempre hay espacio para invertir. En cualquier cosa.
dP.- ¿Falta en España una empresa como la tuya, que ayude a centralizar este tipo de servicios “vacacionales”? Uno pensaría que ya hay mucha competencia…
JAA.- Somos una empresa muy pequeña que busca su espacio en el sector, creemos que podemos aportar en algunos nichos y huecos que dejan otras grandes empresas y a partir de ahí nunca se sabe donde está el techo. Imagino que el día que Apple pensó en hacer un teléfono fue algo como “A ver que se nos ocurre que sea mejor que lo que hace Nokia”. Y el que venga detrás está ahora pensando lo mismo. Y da igual que sea una gran mejora o que solamente cubra una pequeña necesidad, eso también es innovación y mejora.
dP.- ¿Puede estar la reconversión de la economía española en este tipo de empresas con base en Internet?
JAA.- Por supuesto que si, tener todo el mercado mundial a un clic es una oportunidad incalculable que otros países van a aprovechar mejor que nosotros. Pero hace falta un cambio de actitud y de mentalidad.
El problema es que muchos casos en España se premia más el pillaje y las influencias que el esfuerzo y el trabajo bien hecho. Y eso es un aspecto que nos está lastrando desde hace siglos y que no creo que cambie.
Creo firmemente que si las instituciones políticas, educativas y empresariales que nos gobiernan fueran un ejemplo de actitud, la mentalidad de todo el país cambiaría en menos de un año. Hay miles de personas con un potencial increíble que no pueden dar lo mejor de si o que se tienen que ir de España porque su trabajo se ve ya no poco compensado, sino incluso zancadilleado. Así no se va a ninguna parte, cubriremos el expediente y poco más.













