Denuncia al Hospital de Calahorra por la muerte de su madre tras 3 horas de espera

La hija de la querellada cree que el centro «no tenía personal suficiente», lo que impidió una asistencia rápida
 

Cándida Antoñanzas murió el pasado 13 de mayo en el Hospital San Pedro de Logroño después de que fuese intervenida de una peritonitis en el Fundación Hospital Calahorra el día anterior. Su hija, Ángeles Calvo, ha interpuesto una denuncia contra la Fundación Hospital de Calahorra y las urgencias del Centro de Salud de la ciudad riojabajeña por una presunta negligencia médica con resultado de muerte.

Según Ángeles Calvo, su madre comenzó a encontrarse mal el sábado por la tarde. «En un principio pensamos que era un frío y hasta el domingo no llamamos a Urgencias. Entonces, llegó una médico que nos dijo que era una gastroenteritis, que debía beber líquidos y le inyectó una medicación para cortarle los vómitos», asegura.
Fue el lunes por la mañana cuando llamó a su médico de cabecera quien, tras verla, la envió con un volante de gravedad al hospital calagurritano.

Allí, después de una pequeña revisión, la volvieron a sacar a la sala de espera donde pasó más de tres horas hasta que se le hizo pasar para intervenirla de una peritonitis. Tras la operación, ya intubada, se firmó su traslado en ambulancia al Hospital San Pedro de Logroño, donde falleció la mañana del martes.
La Fundación Hospital de Calahorra ha argumentado, en una carta enviada a la hija de la fallecida, que «la disponibilidad de recursos técnicos y humanos» hace que sea «inevitable un tiempo de espera incluso en casos graves».
La instrucción del caso la llevan los Juzgados de Calahorra. Por ahora, han declarado ya la hija de la fallecida y la médico de Atención Primaria que acudió a su domicilio. Tras las vacaciones de agosto seguirán declarando todos los facultativos que ese día trabajaban en las urgencias del hospital calagurritano y los miembros que la trasladaron en ambulancia.
«Cuando concluyan las declaraciones será el momento de ver quiénes fueron los responsables de este terrible suceso que terminó con la vida de Cándida», explica el abogado de Ángeles Calvo, Andrés Boades.
«Personal insuficiente»
Ángeles Calvo aún no se lo puede creer. Recuerda cómo su madre el mismo domingo por la mañana estaba asando pimientos para la familia. «Se encontraba mal, pero era una mujer muy vital que sacaba fuerzas de cualquier sitio. Esta presunta negligencia médica ha matado a mi madre y yo estoy muerta en vida», asegura.
Tras realizar todos los pasos necesarios para llevar a la Fundación ante los tribunales tiene muy claro cómo desea que termine «esta pesadilla». «Quiero depurar la responsabilidad del hospital como empresa por no tener el personal suficiente. Mi madre era pensionista y tenía derecho a un centro sanitario completo y nos encontramos con un hospital con contratos temporales y falta de personal», asegura.

El abogado de Ángeles Calvo es realista, aunque está dispuesto a recurrir cuantas veces haga falta: «El cierre del hospital es muy complicado porque cada año mueren muchas personas por negligencias médicas y no todos los días se cierran hospitales».

Fuente: La Rioja

Es necesarios estar conectado para escribir un comentario Conectar